domingo, 23 de febrero de 2014

Relato SER, publicado en Los inquilinos de El Aleph (incluido en LMEOC)


(Traduction en FRANÇAIS sur ÊTRE)
 Madrid, Ed. Clara Obligado, 2011. 

                                                               A J.L. Borges y su ALEPH
    


     Soy una sombra con alas en la playa de Audresselles. Soy un escarabajo patas arriba, un bucle de tiempo y la escalera más alta. Soy la tierra que aran los hombres; soy desafíos, relojes, cuevas, rabia, luz. Soy un cigarro apagado y metido en una tumba, una huella andrógina en dos mujeres cuyos nombres comienzan por P. Soy la voluntad del ahora, mi coche en movimiento reflejado en un escaparate rojo, un dardo lanzado hacia un libro cuyas páginas están en blanco. Soy una salamandra que mañana correrá bajo la lluvia y el cristal más diminuto de la flor de sal. Soy líquenes, esperma, dolor en la carne, vértigo de los océanos, ojos en la oscuridad. Soy una muñeca de sonido de goma a la que aprieto la cabeza en la calle Conde Duque y una estudiante de Las mil y una noches. Soy el miedo entre las piernas, las facetas de un diamante que refleja las caras asombrosas de la verdad, la mía, la tuya, la de los beduinos que en el Gran Erg Oriental creen saberlo todo. Soy el amor a mis muertos y una madre en un paritorio, aunque nunca estuve allí. Soy una copa en la que cae un rayo violeta, el mismo que atraviesa jardineros en Wadalpur, taxistas en Arizona, monstruos en mis pesadillas. Soy una línea recta perpleja ante el laberinto. Soy la que esperan y la que no, la de los diecinueve días de ayuno, argón verde y azul, el traje de una sirena abandonado en una playa. Soy el silencio y el eco de un grito que rebota en las cumbres del Huayna Picchu, los acantilados de Mohair y en las laderas del Sinaí. Soy el rocío, hexágonos, ensaladas, el núcleo de la célula, una minifalda, la sed. Soy Noun, Vav, Yod, el nueve, el noventa, el novecientos. Soy María cada vez que mi amado me nombra. Soy el Aleph.








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